Reportan la aparición de un cadáver, parece tratarse de un suicidio. La mujer se ahorcó. La única testigo es su amiga y relata una extraña historia. Había momentos que no le gustaba ser mujer. - Sí, hablo de las hormonas. Las mismas que se le alborotaban todos los meses cuando tenía su período. Y sí, ella era como ese trapo viejo que todo absorbe. Todo le afectaba, todo la sensibilizaba. Empezando desde los dolores que al parecer a medida que los años pasaban, se volvían cada vez más profundos. También el cambio de humor, había días que no se bancaba estar viva y se daba cuenta que los que más lo sufrían eran su pareja o su familia, que nada tenían que ver. - ¿Por qué hablo sobre esto? Porque es algo tan común, que pasa siempre. Y es por ahí para informar a los hombres, que son los que tienen la fortuna de que un fenómeno como este no les altere el ánimo, las ganas entre otras cosas. Los policías expectantes siguen si...