Fin de año de nuevo. Esta semana no me sentí bien. Esta semana me sentí mal. Tuve que dormirme antes de las 23 para calmar la ansiedad. Sufro de ansiedad como cualquiera. En este preciso y particular momento no soy feliz. Y esta tristeza es un proceso interno: la incapacidad de conformarme con lo que tengo. Creo que todos llegamos a un quiebre. ¿Esto era por lo que peleaba? ¿Es realmente lo que buscaba? Alguien vomita afuera de casa, escucho sus gritos y su sufrimiento. Esa persona se siente mal, pero es temporal, se está desahogando. En cambio, en mi caso… ¿qué me queda? A veces no alcanzan las palabras para anidar la tristeza, ni existe otro que la comprenda. Lo tengo todo, pero ¿por qué no soy feliz? Tengo un trabajo estable, dos carreras universitarias (una con un 93% completa). ¿Y qué? Salgo con el chico que siempre quise y vuelvo a preguntarme: ¿por qué no es suficiente? ¿Dónde está la felicidad de la que tanto hablan? Si lo tengo todo… ¿Soy una inconformista? Puede ser. Pero sé ...